Cansancio
Despacio, despacio, despacio,
Calma un poco esos transportes febriles, encanto.
Aún en lo más fuerte del placer, a veces, ya ves, la amante
Debe tener el abandono tranquilo de la hermana.
Sé lánguida, haz tu caricia adormecedora,
Idénticos tus suspiros y acuñadora tu mirada.
Mira, el abrazo celoso y el espasmo obsediste
No valen lo que un largo beso, siquiera embustero.
Pero en tu querido corazón de oro, me dices, niña,
La fiera pasión va soplando el olifante…
¡Déjala trompetear a gusto, a la tunanta!
Pon tu frente sobre mi frente y tu mano en mi mano
Y hazme los juramentos que romperás mañana
Y lloraremos juntos hasta el alba, ¡Oh, fogosilla!
Hazte fan en Facebook
Más poemas por aquí!
Tags: Paul Verlaine
Más poemas por aquí!
Tags: Paul Verlaine










