Archive for the ‘Uncategorized’ Category

El extranjero

June 14th, 2010 by Lexmax_ONE | No Comments | Filed in Uncategorized

 ¿A quién quieres más, hombre enigmático, dime, a tu padre, a tu madre, a tu hermana o a tu hermano?    Ni padre, ni madre, ni hermana, ni hermano tengo.

¿A tus amigos? Empleáis una palabra cuyo sentido, hasta hoy, no he llegado a conocer.

¿A tu patria? ignoro en qué latitud está situada.

¿A la belleza? Bien la querría, ya que es diosa e inmortal.

¿Al oro?  Lo aborrezco lo mismo que aborrecéis vosotros a Dios.

Pues ¿a quién quieres, extraordinario extranjero?

Quiero a las nubes…, a las nubes que pasan… por allá…. ¡a las nubes maravillosas!.

Magdalina

May 6th, 2010 by Lexmax_ONE | No Comments | Filed in Uncategorized

Desde hace un tiempo mas de un año ere mi sol, eres como una mi primavera anticipada aunque no lo se por que te tengo tan presente en mi vida.

Te miro y desnudas mi alma como un salvaje, que llega sin avisar a mi puerta, sin saber de donde vienes, pareces un ave de paso por mi vida. El silencio ahogaba mis palabras para que no grite tu nombre y no puedo olvidar lo que ciento y no puedo detenerte por que no te tengo a mi lado, para decir lo que siento por ti en este preciso momento.

Es difícil olvidar de aquellas caricias que fueron tan tuyas y tan mías que rompieron con el silencio de aquella noche de luna llena y de cálida brisa donde nuestros cuerpo se volvieron inertes, donde el fuego y el agua se unen. Y que decir de las tardes frías y lluviosas que fueron tan maravillosas, están en mi memoria como si fuese ayer que sucedieran, mi piel temblaba, mis ojos ya no podían verte de tanta excitación que sentía, pero eso no es todo, aun puedo sentir como tus dedos me tocaban sin malicia, alguna noches era tan solo para mi, una parte de mi que sentía como rompías mi ropa y me acaricias tan tierno era una fantasía ese momento de ti para mi, mas solo fue un minuto de tu tiempo y de tu cuerpo aunque no lamento ese momento te llevaste lo mejor de mi, no dudo que en esos días me halla amado como yo a ti, me convertí en tu amante por un segundo.

Es que me gustas, me gusta tú todo, aprendí a amarte como eres, en mi cama sin temores ni percances solo tú y yo. Todo empezó en el otoño pasado y descubrí tanto amor en ti y unas copas que suben poco a poco a la cabeza, fue toda una locura y lo tengo grabado en mis recuerdos, me gustaría contártelos junto a ti he descubierto mucho amor y es para ti mucho y mas, tu amor cambio mi vida.

Soledad sin olvido

April 26th, 2010 by Lexmax_ONE | No Comments | Filed in Uncategorized

¡Qué pena ésta de hoy!
Haberlo dicho todo,
volcando por completo
lo que pesaba tanto,
y ver luego que todo
se queda siempre dentro,
que las palabras fueron
espejos engañosos,
cristales habitados
por fantasmas sin vida;
que todo queda dentro
con sus negras presencias,
insistentes, doliendo.

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puedo escribir los versos mas tristes

January 30th, 2010 by admin | No Comments | Filed in Uncategorized

PUEDO escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: ” La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos”.
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo