El extranjero
¿A quién quieres más, hombre enigmático, dime, a tu padre, a tu madre, a tu hermana o a tu hermano? Ni padre, ni madre, ni hermana, ni hermano tengo.
¿A tus amigos? Empleáis una palabra cuyo sentido, hasta hoy, no he llegado a conocer.
¿A tu patria? ignoro en qué latitud está situada.
¿A la belleza? Bien la querría, ya que es diosa e inmortal.
¿Al oro? Lo aborrezco lo mismo que aborrecéis vosotros a Dios.
Pues ¿a quién quieres, extraordinario extranjero?
Quiero a las nubes…, a las nubes que pasan… por allá…. ¡a las nubes maravillosas!.










