Manos calientes
Puedo hablarle a los silencios del alba
puedo sugerirme la idea loca
del suicidio el tres dos a un palmo de mí
la pasión.
Por el abismo del concepto ha perdido el sentido
una furia incontenible desata los instintos
y transformase en ira fumo de todo
descontroladamente choque en mi interior.
Mi poesía existe en el choque
de ideas-imagen en este momento
comprendo a Apellinare
el maravilloso color dorado
del culote de las balas
en contraste con el negro.
las ramas desnudas
como yo siéntense
desprovistas escindidas
oprimidas creyendo perder algo
a cada instante.
Vuelvo a fumar
de lo que tú ya sabes
el día gris ábreme sus brazos
cantan los pájaros.
Mis manos se calientan
con la taza de amargo café.
las ratas corren por el entretecho.










