Amor:
Tú no eres parte del mundo,
tú eres mi mundo.
Tú no miras las estrellas que brillan,
tú las haces brillar cuando las miras.
Tú no me haces escribir poemas,
tú eres mi poema y yo te escribo.
Tú no estás formando parte de mis sueños,
tú eres mi sueño y me visitas cada noche.
Amor:
Yo no soy aquella niña que transformaste
y ahora te espera vestida de mujer.
Yo te espero vestida de niña
y me vuelvo mujer, cuando me tocas.
Tags: Jenniley Bonilla