SOBRE QUIEN LA VIDA ACECHÓ EN VANO
Suaves golpes de martillo deliran sobre mi
rostro
ventanas cerradas
diluyendo formas repentinas
lámparas caen
sin justificar siquiera su esencial vacío
millones de hexágonos evitan
felinos contemplación,
crucifixión de lo cruel anarquía
aquí y a través de los bronces que el ocaso
disuelve,
sustrato de todo
animalidad imperfecta
visión de un caos que no se resuelve
que muere intempestivo.
el candente péndulo del tiempo
sobre quien la vida acechó en vano
distancia de lo perdido
hemos aterrado a nuestros sueños.
Hazte fan en Facebook
Más poemas por aquí!
Tags: Eduardo Zapiola
Más poemas por aquí!
Tags: Eduardo Zapiola










