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Aunque no este parada
Publicado en General, Poemas eróticos - 7 noviembre 2011 - No hay comentarios
Aunque no esté parada
lo mismo me deleita tu miembro
que cuelga -oro pálido- entre tus muslos
y sobre tus huevos, esplendores sombríos,semejantes a fieles hermanos
de piel áspera, matizada
de marrón, rosado y purpurino:
tus mellizos burlones y aguerridos Leer el resto de esta publicacion…Mille et tre
Publicado en Poemas eróticos - 7 noviembre 2011 - No hay comentariosMis amantes no pertenecen a las clases ricas,
son obreros de barrio o peones de campo;
nada afectados, sus quince o sus veinte años
traslucen a menudo fuerza brutal y tosquedad.Me gusta verlos en ropa de trabajo, delantal o camisa.
No huelen a rosas, pero florecen de salud
pura y simple. Torpes de movimientos, caminan sin embargo
de prisa, con juvenil y grave elasticidad.Sus ojos francos y astutos crepitan de malicia
cordial, y frases ingenuamente pícaras,
a veces sazonadas de palabrotas, salen
de sus bocas dispuestas a los sólidos besos.Por cierto la mujer gana
Publicado en Poemas eróticos - 5 noviembre 2011 - No hay comentarios
Por cierto la mujer gana
haciendo el amor semidesnuda,
y mucho más si el camisón
que lleva por único atuendotiene la expresa función
de un velo corto, insinuando
muslo y pantorrilla, senos y nalgas
y la vulva, un tanto gigantesca.Gana sin descubrirse del todo,
salvo la vulva, lo único divino
para el coito o la mineta,
y lo demás en ella es vano.Monta sobre mi como una mujer
Publicado en Poemas eróticos - 5 noviembre 2011 - 2 comentariosMonta sobre mí como una mujer,
lo haremos a “la jineta”.
Bien: ¿estás cómodo?… Así
mientras te penetro daga en la manteca al menos
puedo besarte en la boca,
darte salvajes besos de lengua
sucios y a la vez tan dulces.Veo tus ojos en los que sumerjo
los míos hasta el fondo de tu corazón:
allí renace mi deseo vencedor
en su lujuria de sueños.Acaricio la espalda nerviosa,
los flancos ardientes y frescos,
la doble y graciosa peluquita
de los sobacos, y los cabellos.Tu trasero sobre mis muslos
lo penetran con su dulce peso
mientras mi potro se desboca
para que alcances el goce.No blasfemes, oh poema
Publicado en Poemas eróticos - 4 noviembre 2011 - No hay comentariosNo blasfemes, oh poeta, y recuérdalo siempre:
La mujer es deseable, tirársela está bien.
Aunque obeso es su trasero la prestigia bastante
Y yo lo he saboreado alguna vez.Ese trasero y los pechos, qué refugio amoroso,
De rodillas la abrazo y lamo su rajita
Mientras mis dedos hurgan el anillo de atrás…
Y los hermosos pechos, impúdicamente perezosos.Y desde ese trasero, sobre todo en la cama
sirve como almohadón, o resorte eficaz
para que el hombre penetre en lo más hondo
del vientre de la mujer que ama.Allí mis manos, también mis brazos y mis pies
se apaciguan: tanta frescura y redondez elástica
son un sagrario apetecible donde el deseo renace
fugaz y solapado, prometiendo juveniles proezas.Pero, ¿cómo comparar ese trasero bonachón,
ese trasero rechoncho, más práctico que voluptuoso
con el hombre, flor de alegría y estética,
y proclamarlo vencedor?“Eso está mal”, ha dicho el amor. Y la voz de la historia:
“Trasero del hombre, alto honor de la Hélade y divino
adorno de la Roma verdadera, y aun más divino
en Sodoma, muerta y martirizada por tu gloria.”Shakespeare olvida pronto la gracia femenina
de Ofelia, de Cordería y de Desdémona para cantar
en versos magníficos que un tonto ha denigrado,
del cuerpo masculino su triunfo celestial.Los Valois enloquecían por los machos, y en nuestra era
la aburguesada y femenina Europa a su pesar admira
al rey Luís de Baviera, ese rey virgen cuyo corazón
solamente por los hombres palpita.La carne, también la carne de la mujer proclama
el trasero, el pene, el torso y el ojo del arrogante Casto.
Por todo ello, oh poeta, ya lo ha dicho Rousseau,
Es necesario a veces apartar a la dama.Lujurias
Publicado en Poemas de Amor - 4 noviembre 2011 - No hay comentarios¡Carne ! único fruto mordido de los vergeles de aquí abajo,
fruto amargo y dulzón que sólo das jugos a los dientes,
bocas o fauces de los hambrientos del único amor,
y buen postre de los fuertes en sus alegres comidas,¡Amor ! única emoción de aquellos a los que no rebela
el horror de vivir, amor que prensas con tu mortero
los escrúpulos de libertinos y de mojigatas
para el pan de los condenados que eligen los sabatts,Amor, tu te me apareces también como el hermoso pastor
en que sueña la hilandera en tardes invernales
sentada junto al fuego de un sarmiento claro,Y la hilandera es la Carne, y suena la hora
en que el sueño abrazará a la soñadora - ¡hora santa
o no! – ¿qué importa a vuestros éxtasis, Amor y carne?Balada de la vida en rojo
Publicado en Uncategorized - 4 noviembre 2011 - No hay comentariosEl uno siempre vive la vida en rosa,
la juventud que no acaba nunca,
segunda infancia menos taciturna,
ni deseos ni lamentos superfluos.Ignorante de todo flujo y reflujo,
este sabio para quien nada se mueve
reina instintivo: como un falo.
Pero yo, yo veo la vida en rojo.El otro razona y glosa
en tonos irresolutos,
sopesando, pesando cada cosa
con manos entumecidas y pesados callos.
Le haría falta mucho tiempo de su tabuco.
El mundo es gris para este recluso.
Pero yo, yo veo la vida en rojo.El, este otro, en derredor se atreve
A echar miradas llenas de deseos,
Pero donde su mirada se posa,
Él se exaspera donde tu te places,Mirada de filántropos mofletudos;
Todo le parece negro, virgen o gubia,
Los hombres, vinos bebidos, libros leídos.
Pero yo, yo veo la vida en rojo.










