Una daga sin nombre
No puedo impedir
que las palabras floten imprecisa.s
Arduas semanas
en busca de dos o tres palabras
dos o tres sílabas siquiera
que me aporten el dato necesario
para irrumpir en ese mundo
el único tangible del que puedo asirme.
Pero no aparece
se esconde de mí y me acecha
y yo como si al acaso
espero su garra en la garganta
y cuando sin aire ya
se abre el mundo de la angustia
y la pluma se desliza
entre el silencio y la espalda
y soy yo el acuchillado.
Soy vejado por una explosión de términos
y en ella mi espíritu se disgrega
y una luz mortecina actúa en mí
y se resume en una daga sin nombre
una vaguedad, un accidente
odio este plano de existencia










